A todos los jurados que, habiendo sido citados no concurrieren, se les impondrá de plano la sanción con que se le hubiere conminado, que se hará efectiva sin recurso alguno, a menos que el faltista probare el impedimento que le hubiere imposibilitado para asistir.
No se considerará como impedimento justificado el no haber tenido conocimiento de la cita por encontrarse ausentes o por haber cambiado de domicilio, si hubiere omitido el faltista los avisos correspondientes.
A los jurados que no se presentaren durante el sorteo, se les llamará públicamente la atención por su falta de puntualidad.