La incorporación al régimen voluntario se pierde:
I. Por renuncia expresa firmada por el aportador;
II. Por dejar de pagar las aportaciones correspondientes durante seis meses consecutivos o más;
III. Por ser dado de alta el afiliado nuevamente en el régimen de las entidades centralizadas;
IV. Por fallecimiento;
V. Por haberse pensionado; y VI. Por desaparición.