Son obligaciones de los jefes de alumnos del Liceo:
I. Dar a sus condiscípulos ejemplos de dedicación, cortesía y compañerismo;
II. Procurar el orden, valiéndose de la persuasión y del afecto, antes de solicitar la ayuda del celador; y III. Substituir al adjunto o preparador o ayudante cuando para ello sea nombrado por el director.