Con objeto de este impuesto, los ingresos en efectivo, en especie o en crédito, siempre y cuando se generen en el Estado o los perciban personas domiciliadas en el mismo y que se obtengan por:
I. Percepciones provenientes de uno o más empleos a título de sueldos, salarios, emolumentos, compensaciones, comisiones, indemnizaciones, premios, participación de utilidades, primas vacacionales, primas de antigüedad, sobresueldos, gratificaciones y demás remuneraciones cualquiera que sea el nombre con que se designen, derivadas de actividades prestadas bajo la dirección y dependencia de un tercero, ya sea en virtud de contrato de trabajo o por el desempeño de un empleo público;
II. Percepciones provenientes del libre ejercicio de una profesión, arte, oficio o actividad técnica, deportiva o cultural; y III. Percepciones que se deriven directas o indirectamente de trabajos o servicios personales cualesquiera que sean los nombres con los que se designen, los motivos que los produzcan o las actividades que los originen.
No serán objeto de este impuesto, los ingresos de los profesionistas cuando actúen como empresarios ni los de empresas formadas por profesionistas que se encuentran organizadas en forma mercantil.