‑ No pueden ser tutores, aunque estén anuentes en recibir el cargo:
Los menores de edad;
Los mayores de edad que se encuentren bajo tutela;
Los que hayan sido removidos de otra tutela por haberse conducido mal, ya respecto de la persona, ya respecto de la administración de los bienes del incapaz;
Los que por sentencia que cause ejecutoria, hayan sido condenados a la privación de este cargo o a la inhabilitación para obtenerlo;
El que haya sido condenado por delitos contra la propiedad o por delitos infamantes por conductas referentes a la violencia intrafamiliar o delitos sexuales;
Los que no tengan oficio o modo de vivir conocido y sean notoriamente de mala conducta;
Los que al deferirse la tutela, tengan pleito pendiente con el incapaz;
Los deudores del incapacitado, en cantidad considerable a juicio del juez, a no ser que el que nombre tutor testamentario, lo haya hecho con conocimiento de la deuda, declarándolo así expresamente al hacer el nombramiento;
Los funcionarios o empleados de la administración pública sea federal, estatal o municipal, tratándose de tutela dativa. Tampoco el cónyuge, los ascendientes o descendientes de empleados o funcionarios del poder judicial;
El que no esté domiciliado en el lugar en que deba ejercer la tutela;
Del demente, los que hayan sido su causa o los que la hayan fomentado directa o indirectamente;
El que padezca enfermedad crónica contagiosa; y Los demás a quien lo prohíba la ley.