Las cuotas y tarifas por los servicios de agua potable, drenaje, alcantarillado, tratamiento y disposición final de las aguas residuales deberán propiciar, entre otros aspectos:
I. La sostenibilidad de los servicios;
II. Satisfacer la demanda de los servicios para cubrir las necesidades vitales y sanitarias; y III. El acceso de la población de bajos ingresos a los servicios públicos de agua potable y saneamiento, considerando su capacidad de pago.