El trabajo como tratamiento para el interno, tendrá como finalidades las siguientes:
I. Mantener o mejorar sus aptitudes físicas y mentales;
II. Coadyuvar a su sostenimiento personal y, en lo posible, al de su familia;
III. Inculcar en el interno hábitos de disciplina y responsabilidad; y IV. Prepararlo para el momento de su reincorporación a la sociedad.