Toda biblioteca pública debe brindar, cuando menos, los siguientes servicios básicos:
I. Consulta del acervo;
II. Préstamo in situ y externo;
III. Información y orientación para el uso de la biblioteca y la satisfacción de las necesidades informativas de los visitantes;
IV. Acceso a computadoras para fines académicos, culturales o de investigación; y V. Acceso a información digital a través de Internet o las redes análogas que se puedan desarrollar, así como la formación para su mejor manejo.
Además podrán llevar a cabo actividades permanentes de tipo cultural o de promoción intelectual, tales como talleres, seminarios, simposios, conferencias, foros, exposiciones, presentaciones de libros, círculos de lectura y de estudio, organización de ferias, festivales y otras en las que se propicie la libre manifestación y el intercambio de ideas.