Para conservar en las escuelas el mayor orden al empezar y terminar las clases, se tendrán en cuenta las prescripciones siguientes:
I. La primera clase comenzará con un corto himno y la última terminará del mismo modo; y II. Concluido el primer himno, los niños se sentarán y comenzarán las labores del día, de acuerdo con la distribución del tiempo.