En toda edificación se atenderán los siguientes principios básicos:
I. Tipo de casa: que deberá adoptarse a la arquitectura regional, refinando estéticamente las características tradicionales;
II. Costumbres y naturaleza social y económica de la población;
III. Usos y necesidades;
IV. Materiales de construcción;
V. Sistemas constructores;
VI. Clase y destreza de artesanos;
VII. Ubicación perfecta;
VIII. Muros y techos aislantes, térmicos y acústicos;
IX. Pisos pavimentados convenientemente;
X. Suficiente luz natural y adecuada iluminación artificial;
XI. Ventilación y asoleamiento apropiados;
XII. Instalación higiénica y sanitaria;
XIII. Uso adecuado de pasillos, aleros, corredores, terrazas, jardines, árboles y plantas;
XIV. Patios o espacios libres con dimensiones bastantes para asegurar en las diversas dependencias interiores, las condiciones higiénicas que indican las fracciones X y XI;
XV. Mobiliario y equipo;
XVI. Puertas, ventanas y protección contra insectos;
XVII. Acondicionamiento necesario para los servicios domésticos;
XVIII. Trabajos de acabado y color: elegantes, sobrios, de buen gusto; y XIX. Costos.