Los mayores de 16 años que estén sujetos a patria potestad o a tutela, tienen derecho a que se les emancipe si demuestran su buena conducta o su aptitud para el manejo de sus intereses.
Los padres o tutores pueden emancipar a sus hijos y pupilos que se encuentren mencionadas en el párrafo anterior, siempre que estos consientan en su emancipación.