El Complejo Médico tendrá la obligación de proporcionar servicios médico-asistenciales de segundo y tercer nivel a población abierta, sin distinciones de clase, condición social, raza, sexo, nacionalidad, credo o ideología; con la sola limitación de su capacidad de atención médico hospitalaria.
Dicha atención tendrá el carácter de prestación asistencial, debiéndose determinar en cada caso si procede recabar la cuota de recuperación individual.