En caso de que los beneficios derivados de un proyecto no sean cuantificables o sean de difícil cuantificación, es decir, cuando no generen un ingreso o un ahorro monetario y se carezca de información para hacer una evaluación adecuada de los beneficios no monetarios, se podrá omitir la cuantificación de los beneficios y, por lo tanto, al cálculo de los indicadores de rentabilidad.
Adicionalmente, la justificación costo beneficio deberá incluir la evaluación de al menos una segunda alternativa de proyecto, de manera que se muestre que la alternativa elegida es la más conveniente. Para ello, se deberán comparar las opciones calculando el costo anual equivalente de cada opción con un análisis costo eficiencia. 6