Son condiciones de vulnerabilidad de las madres jefas de familia las siguientes:
I. Asumir la responsabilidad de la manutención de sus hijos e hijas, en forma única y total;
II. La minoría de edad de sus dependientes económicos;
III. La discapacidad de su dependiente económico, ya sea que se trate de una persona con discapacidad total permanente y sin ningún ingreso económico, o una persona con discapacidad que no puedan desempeñar actividades económicas que generen ingreso;
IV. Obtener un promedio de ingreso diario de hasta 2.5 veces el salario mínimo general vigente en el área geográfica de aplicación, o cuando no perciban ingresos y acrediten que están buscando trabajo; y V. Estar privadas de su libertad y tener a su cargo, dentro de reclusión, a sus hijas o hijos.