Son principios rectores de la presente ley:
I. La igualdad de oportunidades para las madres jefas de familia;
II. El bienestar físico y mental de las madres jefas de familia y sus dependientes económicos;
III. La integración de las madres jefas de familia a la vida económica y social, sin discriminación; y IV. Las políticas públicas permanentes de naturaleza compensatoria para contrarrestar la vulnerabilidad económica y social de las madres jefas de familia.