En materia de salud, las juventudes tiene derecho a:
I. Recibir la protección de la salud, la atención médica primaria del más alto nivel posible, así como al cuidado especializado de su salud, a la salud sexual y reproductiva de la más alta calidad, acceso a métodos y tecnologías anticonceptivas y de prevención de enfermedades de transmisión sexual, independientemente de su orientación sexual e identidad o expresión de género;
II. Recibir la información y atención adecuada de calidad para ejercer responsablemente su sexualidad y reproducción;
III. Recibir información preventiva respecto del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) a través de talleres, pláticas y campañas continuas realizadas por la autoridad de salud estatal y municipal competentes;
IV. Acceder de manera gratuita e informada a los servicios de detección oportuna de la infección del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) cuyo resultado será confidencial;
V. Acceder a programas eficaces de prevención y atención de adicciones que eviten el uso y abuso de sustancias y prácticas que generen dependencia;
VI. Recibir información y tratamiento sobre trastornos alimenticios, procurando una alimentación saludable y la procuración de parte del estado y municipios a la seguridad alimentaria;
VII. Dentro del marco normativo aplicable, acceder a todos los servicios médicos y de salud de acuerdo a los estándares señalados en las normas oficiales mexicanas y parámetros internacionales especializados; 8 VIII. La rehabilitación o tratamiento para personas con discapacidad y acceso de éstas a los servicios de salud;
IX. La salud física y a la salud mental; y X. Recibir información y tratamiento integral multidisciplinario referente a la prevención y tratamiento sobre la conducta suicida, a fin de evitar sus consecuencias.