La política estatal en materia de sanidad, inocuidad y calidad agroalimentaria deberá promover el fomento y la adecuada planeación, entendido esto como un proceso evaluable y medible mediante indicadores de carácter sanitario, de prevalencia de plagas y enfermedades, económicos y sociales que tiendan a alcanzar una productividad óptima y sostenida de los recursos agroalimentarios.
Dicha política deberá observar los siguientes principios rectores:
I. La sanidad de los bienes agroalimentarios es un bien público intangible, por ello su generación y preservación son actividades prioritarias en los programas de desarrollo y fomento agroalimentario;
II. El diseño de las políticas públicas en la materia se basa en el orden de los ejes o pilares previstos en esta Ley: regulación, prevención, control, erradicación y, en su caso, restauración;
III. En materia de sanidad e inocuidad agroalimentaria, el Estado de Jalisco reconoce y adopta el enfoque basado en el análisis de riesgos que se sustenta en el conocimiento científico, por lo tanto, en la emisión de la regulación y las decisiones ejecutivas, deberá evitarse la aplicación del enfoque precautorio;
IV. Como un elemento alineado a los fundamentos de las materias de sanidad y de inocuidad agroalimentaria, deberá asegurarse la calidad de los bienes y servicios relacionados con los recursos agroalimentarios;
V. El bienestar de los animales es un derecho que reconoce el Estado de Jalisco, por lo tanto, éstos recibirán el trato de seres vivos capaces de percibir y generar emociones. La Agencia, en coordinación con las autoridades competentes, estará obligada a velar, sea cual fuere el fin zootécnico al que sean destinados, que tengan un cuidado digno y respetuoso, evitándoles en todo momento el sufrimiento, adoptando los códigos sanitarios para animales terrestres y para animales acuáticos; y 20 VI. Consolidar una cultura sanitaria que garantice el entendimiento, el cuidado, la preservación y el desarrollo sustentable de los recursos agroalimentarios, así como su valoración económica, social y de seguridad que se proyecte en actitudes, conductas y hábitos de consumo.