Las visitas que se practiquen a los centros de reclusión tendrán como objetivo:
I. Comprobar el estado higiénico y seguridad de los establecimientos;
II. Investigar el tratamiento que reciban los condenados o sujetos a proceso;
III. Verificar la observancia a todas las prescripciones relativas al régimen de internamiento; y IV. Conocer y comprobar la conducta de los servidores públicos encargados de los establecimientos.