Para ser síndico se requiere:
I. Ser ciudadano mexicano en pleno uso y goce de todos sus derechos;
II. Ser abogado, o administrador de empresas con título registrado en la Dirección de Profesiones del Estado y acreditar una práctica profesional, no menor de cinco años;
III. Ser de notoria honradez y responsabilidad;
IV. No haber sido condenado por delito doloso contra la propiedad; y V. No haber sido removido de alguna otra sindicatura, por faltas o delitos cometidos en el ejercicio de sus funciones.