Cuando el otorgante sea ciego, extendido el instrumento, se leerá en presencia del Notario por la persona que el mismo ciego designe y habiendo conformidad, esta persona firmará con el Notario, concluyéndose con la expresión de esta circunstancia.
Cuando el otorgante sea sordo, pero sepa escribir, él mismo leerá el instrumento y pondrá de su puño y letra la frase: “Conforme, previa lectura dada por mi”.
En los demás casos de imposibilidad se procederá como lo dispone el Código Civil.