El Notario sólo podrá excusarse de prestar sus servicios, en los siguientes casos:
I. Cuando estuvieren ocupados en algún otro acto notarial.
II. Por enfermedad o grave peligro de su vida, de su salud o de sus intereses.
III. Cuando no se les aseguren o anticipen los gastos y honorarios del instrumento, salvo cuando se trate de otorgar un testamento. En este caso sólo podrá rehusar la expedición del testimonio mientras no sea hecho el pago correspondiente.