‑ La posesión se pierde por:
Abandono;
Cesión a título oneroso o gratuito;
La destrucción o pérdida del bien o por quedar este fuera del comercio;
Resolución judicial;
Despojo, si la posesión del despojante dura más de un año;
Reivindicación del propietario;
Expropiación por causa de utilidad pública; y Renuncia expresa.