‑ No pueden ser testigos del testamento:
Los empleados, colaboradores, y dependientes económicos del notario, así como quien tenga el carácter de notario titular, suplente o asociado a la misma notaría;
Los menores de edad;
Los que no estén en su sano juicio;
Los ciegos, sordos o mudos;
Los que no entiendan el idioma que habla el testador;
Los herederos o legatarios; sus descendientes, ascendientes, cónyuge o hermanos. La asistencia como testigo de una de las personas a que se refiere ésta fracción, sólo produce como efecto la nulidad de la disposición que beneficie a ella o a sus mencionados parientes; y Los que hayan sido condenados por el delito de falsedad.