‑ El fiador queda libre de su obligación cuando:
Se obligó por tiempo determinado, y el acreedor no requiere judicialmente al fiado por el cumplimiento de la obligación principal, dentro de dicho plazo;
El acreedor, sin causa justificada, deje de promover por más de tres meses, en el juicio entablado contra el fiado; o Se obligó por tiempo indeterminado y el acreedor no ejercita sus derechos respecto de dicha obligación, en el término a que se refiere el artículo siguiente.