‑ El arrendamiento puede terminar:
Por haberse cumplido el plazo fijado en el contrato o por la ley o por estar satisfecho el objeto para el que fue arrendado el bien;
Por convenio expreso;
Por nulidad;
Por confusión;
Por pérdida o destrucción total del bien arrendado, por caso fortuito o fuerza mayor;
Por rescisión;
Por expropiación del bien arrendado hecha por causa de utilidad pública; y Por evicción del bien dado en arrendamiento.