El Presidente del Tribunal durará en su cargo, tres años y disfrutará de emolumentos iguales a los de los Magistrados del Supremo Tribunal de Justicia del Estado y sólo podrá ser removido, por haber cometido delitos graves del orden común.
Los Magistrados del Tribunal, representantes de la organización de Trabajadores y del Gobierno del Estado, podrán ser removidos libremente por quienes los designaron.