En la programación de la actividad turística se deberá tomar en cuenta:
I. El aprovechamiento sustentable, eficiente y responsable de los recursos naturales;
II. El respeto a los valores culturales;
III. La preservación del equilibrio ecológico y del patrimonio histórico;
IV. El óptimo aprovechamiento de los atractivos turísticos;
V. La aplicación preferente de la inversión local sobre la nacional o extranjera;
VI. Las políticas, objetivos y prioridades que regirán a la actividad turística VII. Las fortalezas y debilidades del sector; y VIII. La adecuada promoción turística en los ámbitos local, nacional e internacional.