Los libros del Protocolo, de Registro de Certificaciones y sus correspondientes Libros de Documentos, pertenecen al Estado.
Los Notarios deberán conservarlos bajo su más estricta responsabilidad, con el carácter de depositarios en su oficina Notarial. Sin embargo, transcurridos cinco años a partir de la fecha del acta de cierre de los libros del Protocolo o de Registro de Certificaciones, podrá el Notario concentrarlos juntamente con sus correspondientes Libros de Documentos, al Archivo de Instrumentos Públicos.