El Impuesto se causará en el momento en que se realicen las operaciones gravadas, aún cuando sean a plazo, a crédito o sujetas a condición y se pagará dentro de los veinte primeros días del mes siguiente a aquel en que se realizaron presentando al efecto una declaración en las formas aprobadas, ante la Oficina Recaudadora de su jurisdicción.
Los causantes que tengan señalada cuota fija, para efectuar sus pagos, no tendrán obligación de presentar la mencionada declaración mensual.